Objetivos:

- Darle estabilidad a la pelvis. Promover la posición vertical da riqueza y variaciones de movimiento que nutren y contribuye al despliegue del potencial del cerebro.
- Provocar estabilidad dinámica de cabeza y tronco.
- Crear mecanismos antigravitatorios, tolerando la posición bípeda. Este ejercicio permite que tu niño desarrolle otras posiciones y funciones.
- Los movimientos rítmicos de balancear la pelvis ayudan a mejorar los movimientos de flexión y extensión en las articulaciones de la cadera.
- Elevar las manos, el tronco y la cabeza va acercando a tu hijo a la posición erguida.
Para realizar este ejercicio sigue éstos pasos:
| Paso 1 | Coloca a tu hijo boca abajo sobre la cama o mesa. |
| Paso 2 | Tómalo con una mano por debajo de las rodillas y pon la otra en el pecho. Mantén sus pies en el borde, colocándolo en posición alta de rodillas. Presta atención a que la pelvis esté alineada con las rodillas. |
| Paso 3 | Mantén la posición e inclínalo de derecha a izquierda. |
| Paso 4 | Regresa al niño a la posición inicial. |
| Paso 5 | Realiza el ejercicio de 5 a 8 veces, dejando descansar a tu niño durante 10 segundos entre cada repetición. |

